El primer paso en el camino de la transformación personal es tomar conciencia de nosotros mismos. Esto nos lleva a descubrir aspectos personales tanto favorables como limitantes. Cuando en este proceso identificamos hábitos negativos es necesario enfocarnos y dedicarnos a dejar de utilizarlos mecánicamente.

Tal como dice el refrán “Primero nosotros hacemos nuestros hábitos y luego los hábitos nos hacen a nosotros”.

Es evidente que el simple hecho de tomar conciencia de un hábito negativo no resuelve «el problema». Por el contrario, es en ese preciso momento que comienza el trabajo para liberarte de él. Para esto es necesario ser conscientes de no responder de forma mecánica e inconsciente. Si nos mantenemos alerta y elegimos no utilizar el hábito lograremos que gradualmente pierda fuerza y desaparezca.

Es fundamental que seamos capaces de realizar un diagnóstico objetivo de nuestra situación actual. De este modo podremos definir cuáles son los aspectos o hábitos que queremos modificar. Dejar de responder de forma inconsciente implica asumir la responsabilidad de nuestras acciones y decisiones.

Cuando decidimos soltar los hábitos negativos aparecen algunos obstáculos que nos dificultan este proceso. Estos obstáculos son nuestras creencias, miedos y limitaciones.

Utiliza estos 5 tips para soltar los hábitos negativos:

  1. Haz un listado de acciones concretas de menor a mayor dificultad. Una vez que tengas esto comienza a realizar las acciones más fáciles y pequeñas. Reconócete el valor de llevarlas a cabo y sé amable contigo mismo.
  2. Practica la disciplina. Llegarás mucho más lejos si mantienes constancia y perseverancia al llevar a cabo tus nuevos hábitos. Es preferible hacer un poco cada día, que avanzar mucho y abandonar tu proyecto. Planifica las acciones que vas a realizar a diario.
  3. Aprende del error. Todo proceso de cambio es gradual y progresivo. No es posible mejorar de formas perfectas, sin tropiezos ni caídas.
  4. Evita planificar emociones. En muchas oportunidades las personas se desmotivan porque sienten angustia, decepción, falta de entusiasmo, etc. No le des tanta energía a tus estados emocionales porque son temporales y se van a modificar. Continúa adelante con tus objetivos y nuevas emociones positivas aparecerán.
  5. Suelta los miedos. El miedo está en tu imaginación. Se genera al imaginar y sobredimensionar todas las cosas negativas que van a ocurrir si haces algo. No pienses tantos escenarios y ¡hazlo!   

Transformarnos como personas implica poder elegir más allá de nuestros hábitos y limitaciones. Implica crear una nueva realidad más sana y exitosa para nosotros mismos y para todas las personas que nos rodean.