Muchas veces, reconocer tu ego no resulta un proceso sencillo. Hay quienes identifican con mayor facilidad el eneatipo de las personas su entorno; y creen que el eneagrama describe con mucha “precisión” a los demás. Cuando se trata de ellos mismos muchas veces sienten que el eneatipo no los describe tan precisamente como son.

Es fácil ver el eneatipo de otra persona ya que sólo observamos sus acciones, reacciones y respuestas. Cuando se trata de nosotros mismos se vuelve más complejo porque teñimos nuestras conductas con nuestras intenciones, con nuestros sentimientos y pensamientos, con el esfuerzo que hacemos por modificar reacciones, etc.

Si llevas tiempo estudiando el eneagrama y aún no logras identificarte puedes utilizar algunas ideas prácticas que faciliten el proceso.

5 claves para identificar tu eneatipo:

  1. Revisa tu capacidad de observarte sin juzgarte ni justificarte:

    Para identificar tu eneatipo es necesario reconocer y tomar consciencia de tu ego. Esto no siempre es un proceso fácil. No te juzgues con dureza, pero tampoco justifiques tus acciones. La mayoría de la información disponible de los eneatipos tiene que ver con las «pasiones», es decir con los aspectos negativos de la personalidad. Las descripciones van desde un ego insano hasta una esencia en equilibrio. No te defiendas si encuentras información negativa que no te represente en su totalidad. En esos casos, te sugiero revisar si esos comportamientos están presentes en momentos de tu pasado donde estuviste muy estresado o atravesando una situación impactante a nivel emocional. Por ejemplo, si la descripción de tu eneatipo indica que tu personalidad pretende «tener el control», reflexiona si es posible que estando descentrado te impongas, busques forzar los resultados, etc. Hacer esto te va a permitir reconocer y descubrir comportamientos que niegas, justificas o minimizas; cada aspecto que veas es un nuevo paso de introspección y autoconocimiento.

  2. Olvídate de todo lo que te han dicho que eres:

    Si alguien te ha dicho que eres un eneatipo en particular, no lo creas ni lo resistas. Deja de lado la opinión ajena, la clave del eneagrama es el autoconocimiento. Una de las cosas más importantes en este trabajo, es permitir a las personas que identifiquen su eneatipo por ellos mismos. Muchas personas terminan mal identificadas por seguir la opinión de personas de su entorno. Olvídate de todo lo que te puedan haber dicho o que puedas haber asumido antes de comenzar a estudiar en profundidad esta herramienta.

  3. Reconoce si has estudiado lo suficiente:

    Algunas personas sólo han leído o estudiado superficialmente la información de los eneatipos. Reconoce si no le has dedicado tiempo para profundizar y estudiar realmente de qué se trata el eneagrama y sus personalidades arquetípicas (eneatipos). El eneagrama es una herramienta muy profunda y compleja, mientras más la estudies más te descubrirás a tí mismo en ese proceso. Si realmente quiere conocer tu eneatipo, invierte en el proceso; te aseguro que será un punto de no retorno en tu crecimiento personal.

  4. Enfócate en las triadas de o centros de respuesta:

    Algo muy recomendable es que, en principio, definas con cuál de los centros de respuesta te sientes más identificado. Estudia las diferencias entre los tres centros y recuerda que se trata de reconocer el predominante, ya que todos tenemos las tres inteligencias. Identifica si tu centro principal es el visceral, emocional o mental. 

  5. Acepta e identifica tus miedos y motivaciones:

    Cada persona desarrolla el eneatipo respondiendo y actuando en base a sus miedos y motivaciones. Estudia los miedos y motivaciones y profundiza, busca observar en qué basas tus decisiones. Quizás no logres verlo a simple vista, es cuestión de analizar en profundidad. Tu eneatipo es ha sido toda la vida el mismo, se ha adaptado y ha evolucionado con el paso del tiempo, pero la base de tus conductas siguen surgiendo a partir de los mismos miedos (lo que evitas) y las mismas motivaciones (lo que deseas o buscas).

Utiliza estas claves para identificar tu eneatipo y recuerda que puedes optar por pedir asistencia a un profesional para que te acompañe a identificarte. Si eliges hacerlo conmigo, te haré las preguntas necesarias y te orientaré para que descubras por tí mismo cómo funciona tu personalidad y cuál es tu verdadero eneatipo.